Si estás buscando un restaurante totalmente diferente entonces puede que quieras ir al restaurante La Perla en Bruselas. Pero antes de vestirte de forma elegante para comer y cenar en este sitio, debes saber que los clientes tienen que sumergirse casi cinco metros bajo el agua. El restaurante está en el fondo de una piscina y se trata de una cápsula a la que se acceder solo mediante una inmersión para acceder por la parte inferior. Una vez que los clientes han accedido a la cápsula, la comida y bebida es entregada en contenedores aislados por camareros submarinistas. El menú de momento es único donde se incluye el champán y cuesta algo más de 100 dólares. Hay otros restaurantes submarinos en el mundo, pero este es el único en el que hay que mojarse para acceder.

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