Los gatos normalmente son los animales más curiosos que te puedes encontrar. Siempre se están metiendo en sitios pequeños y si les das una caja son los seres más felices del mundo. Existe una frase que dice “la curiosidad mató al gato” y parece que tiene su justificación. En esta ocasión el gato se mete en problemas por meter la cabeza donde no debe.  Al meter la cabeza en la jarra de cristal, se queda atascado. El problema es que el oxígeno se le estaba acabando rápidamente, por lo que había que ayudarle lo más rápido posible.

Por suerte, dos hombres pasaban por ahí y vieron que el pequeño gato tenía problemas. Consiguieron algunas herramientas y en cuestión de segundos consiguen romper la jarra sin herir al gato. Al primer golpe el gato ya puede respirar, aunque se nota que está algo atontado por la falta de aire. Con otros dos o tres golpes consigue liberar del todo al animal. En esta ocasión todo terminó bien gracias a que estas dos personas actuaron rápidamente. Un poco más y el felino no lo hubiera contado. Todo quedó grabado en este video.

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