La muerte se veía de forma muy diferente en la Europa de la edad media. Al igual que muchas culturas diferentes, la muerte se ve desde diferentes ángulos. Te dejamos con algunas curiosidades sobre la Muerte en la de Edad Media que te dejarán con la boca abierta.

1 – Los cementerios eran lugares muy animados

En la edad media los cementerios eran de otra manera si los comparamos con los de ahora. En lugar de ser sitios destinados solo para enterrar a los muertos, eran lugares con una gran actividad social. Se celebraran grandes eventos en los cementerios, como podían ser elecciones locales, juicios, obras de teatro o misas. Incluso las prostitutas ejercían su profesión en los cementerios. También se usaban como un punto para intercambiar cosas y poner pequeños comercios.

2 – Los cadáveres podían ser sangrados como prueba en un juicio

Había una curiosa creencia sobre la muerte en la edad media, y era que los cuerpos muertos sangraban en presencia de sus asesinos. Esta creencia vino de una serie de libros llamados ‘Daemonologie’ donde se decía que una persona asesinada sangraría cerca del que le mató para alcanzar su venganza. Por tanto, hacer sangrías a los muertos era una forma válida y legar como prueba en un juicio. Cuando había un juicio por asesinato algunas veces se llevaba el cuerpo para ver si sangraba. La idea era que todavía tenían algo de vida en su interior para delatar al asesino con la sangre vertida.

3 – Decoración con los muertos

Uno de los problemas que había en los cementerios medievales era que estaban muy congestionados. Para liberar espacio y enterrar a los muertos más recientes, se retiraban huesos y esqueletos de las tumbas. Se llevaban a los llamados osarios para ser puestos en modo decorativo. Con esto conseguían un gran valor artístico ya que se ponían usando diseños muy creativos. No solo era un tema decorativo, sino que también transmitía un mensaje religioso. Se quería mostrar a la gente los vulnerables que eran y mostrar su mortalidad. Los osarios solía tener una inscripción que decía “Eres lo que nosotros somos – somos los que tu serás”. Hay varios de estos osarios que se pueden visitar hoy en día

4 – La resurrección de los muertos

Se pensaba que los que habían muerto podían interactuar con los vivos en ciertas situaciones. Hay muchos documentos en la edad media diciendo como cuerpos muertos emergían de la tumba. Estos muertos volvían para hablar con una o varias personas para avisarles de algo o simplemente hablar. Uno de los casos más conocidos fue el de la abadía de Melrose en Escocia. Por lo visto los monjes de la abadía eran continuamente visitados por un sacerdote muerto hace tiempo. Estas resurrecciones dieron muchos quebraderos de cabeza a la Iglesia. ¿Eran actos divinos o eran obras del diablo? Eso unido a las supersticiones sobre la muerte en la edad media hizo complicado saber que era en realidad.

5 – El miedo a una muerte repentina

Hoy en día el tener una muerte rápido y sin sufrimiento es algo que todo el mundo desearía llegado el momento. En la edad media se pensaba que morir de repente era algo horrible. Se pensaba que era una muerte destinada a los suicidas, criminales y los que habían pecado contra dios. La creencia era que morir repentinamente causaba que el espíritu de los muertos vagara para siempre en el mundo de los vivos. La gente creía esto principalmente porque no daba tiempo a confesarse y recibir la extremaunción. Por este motivo, la muerte ideal era que diera tiempo a recibir los sacramentos y los ritos necesarios para ir al cielo.

6 – La danza de la muerte

En los osarios y edificios de los cementerios se podía ver muchas pinturas sobre la danza de la muerte. Estas pinturas mostraban a diferentes miembros de la sociedad siendo llevados por macabros muertos que bailaban. Lo que se quería mostrar era que independientemente de la riqueza o el nivel social, todo el mundo era igual ante la muerte. Aun con este mensaje tan inquietante, las pinturas sobre la danza de la muerte tenían un cierto sentido del humor. Muchas de ellas mostraban situaciones cómicas como monjas sorprendidas con sus amantes, o médicos intentando salvarse a ellos mismo ante las risas de los muertos.

7 – Las tumbas de la transición

Las tumbas de la transición mostraban figuras talladas en piedra de los fallecidos. Se presentaban como cuerpos en un avanzado estado de descomposición. Algunas veces estas figuras eran devoradas por serpientes o monstruos marinos. En algunos casos las tumbas tenían dos niveles. En la parte superior la figura mostraba a alguien en paz y orando para pasar a la otra vida. Debajo de la figura superior la misma persona se mostraba descomponiéndose.

Este tipo de estatuas era común en otras partes también. Por ejemplo, en Alemania se podían encontrar las llamadas Frau Welt. Estas estatuas solían verse en catedrales como elementos decorativos. Eran figuras de hombres y mujeres mostrando frontalmente toda su belleza. Aunque la parte frontal de la figura mostraba la salud y la felicidad, la parte de atrás era otra cosa. La parte trasera de las estatuas mostraba la putrefacción de la persona, con gusanos, sapos y serpientes saliendo de la persona.

8 – La forma de asegurarse de que alguien había muerto

La falta de movimiento, respiración y sensibilidad era suficiente para ser considerado muerto en la edad media. Sin embargo, se usaban otros métodos más peculiares para asegurarse de que la persona había fallecido. Se sugerían sistemas tales como morder al presunto muerto en la mano, tirarle del pelo, retorcerle los dedos o incluso pincharles con una aguja. Si todos estos métodos fallaban, algunas veces se ponía un poco de algodón en las fosas nasales del supuesto muerto. Si el algodón se movía, la persona todavía respiraba. De todos modos, el fallecido solía estar en la casa varios días antes del funeral.

9 – Unos siniestros objetos de culto

Las reliquias eran muy usadas en la edad media, aunque algunas veces se hacía de una forma muy macabra. Se pensaba que los cuerpos o partes del cuerpo de los santos cristianos tenían poderes de sanación. Mucha gente viajaba largas distancias solo para rezar frente a estas reliquias de restos humanos pidiendo que les curaran. Estas partes de cuerpos de santos se ponían en altares donde la gente podía ir a rezar y hacer sus peticiones.

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