El mundo del arte es algo maravilloso, sobre todo el mundo de la pintura. Hay grandes artistas que han hecho verdaderas obras maestras que se pueden ver en museos y galerías especializadas. Normalmente estos cuadros despiden belleza en sus formas, trazos y colores. Sin embargo, no siempre la temática de estas antiguas pinturas buscaba la sonrisa del espectador viendo la obra. De hecho, hay muchos cuadros que realmente son inquietantes y nos pueden dejar de una pieza al verlos. Algunos incluso se pueden considerar de muy mal gusto, aun siendo obras de arte.

Sin embargo, estas obras que pueden dejarnos con mal sabor de boca son reconocidas como auténticas genialidades. Veremos algunas de las pinturas más polémicas y que nos pueden dejar mal cuerpo. Avisamos que algunas pueden ser más que fuertes.

1 – La Pesadilla

Henry Fuseli es el pintor de “La pesadilla” y horrorizó a muchos que la vieron cuando fue mostrada en 1781.Es una pintura al óleo donde se puede ver una mujer tumbada en una cama con poca iluminación. Hay un pequeño demonio sentado sobre su pecho mientra un caballo de brillantes ojos sale de la penumbra. El demonio representa a un súcubo que tiene relaciones sexuales con mujeres mientras duermen. Según el autor, dijo que la mujer estaba soñando y por eso la pintura se llama así. Los críticos de la época se sintieron asustados y atraídos por igual. La pintura tuvo tanto éxito que Fuseli hizo otras tres similares.

2 – El jardín de las Delicias

El Bosco pintó una de sus más inquietantes obras que estaba formada de muchas partes, a cada cual más inquietante. La pintura está dividida en tres secciones que completan “El jardín de las Delicias. Es una mezcla de animales extraños, un  encuentro entre Adam y Eva y un vistazo a como es el infierno. Hay más cosas pero esto más o menos lo resume. Se ha interpretado este cuadro de muchas formas, aunque la más extendido es que el autor avisaba de los peligros de la tentación. Claramente el Bosco hubiera sido un gran ilustrador de cómics si hubiera nacido en nuestros tiempos.

3 – Diomedes siendo comido por sus Caballos

Pintado por Gustave Moreau, nos da una muestra gráfico como una manada de caballos se puede comer a una persona. Se trata de la octava tarea asignada a Hércules, donde de las 12 tareas asignadas en esta tenía que capturar a cuatro caballos del rey Diomedes. No eran unos caballos normales., sino que también eran devoradores de hombres que no se podían controlar. Los caballos solo podían ser controlados por Diomedes, lo cual Hércules no sabía. Dejó al cargo de los caballos a su amigo Abderus mientras luchaba con Diomedes. Fue una mala idea porque los caballos decidieron comerse a Abderus. Esta pintura muestra precisamente el momento en que los caballos deciden almorzar con el amigo de Hércules.

4 – Saturno Devorando a su Hijo

Puede que sea una de las pinturas que más se conocen en cuestión de una imagen horrible y perturbadora, pero Pedro Pablo Rubens así lo quiso. El cuadro muestra una parte de la mitología griega y romana, donde el rey de los titanes Saturno quiso evitar una profecía. Según esta profecía sus hijos crecerían y le quitarían el mando. Para prevenirlo decidió comerse a sus propios hijos. Es un cuadro de caníbales que realmente inquieta.

Francisco de Goya también hizo su propia obra sobre saturno comiéndose a sus hijos. La diferencia con el anterior cuadro mencionado es que el hijo ya está parcialmente devorado. Es sin duda una pintura oscuro y en una época en la que Goya no pasaba por sus momentos más optimistas. Se dice que el famoso pintor quiso hacer este tipo de obras preocupado por su propia mortalidad y deterioro de salud por la que pasaba. La situación en España en ese momento tampoco era para estar muy contento. También lo dejó claro en sus pinturas sobre los desastres de la guerra, aunque esto lo veremos más adelante en el artículo.

5 – La muerte de Holofernes

En la pintura de la muerte de Holofernes es la mujer la que pone la nota macabra. La mujer es Judith y es la que mata al general  Holofernes para que no destruya su poblado. Para acabar con el general Judith utiliza su belleza para así seducirlo. Una vez que la mujer estuvo en la tienda de campaña de Holofernes lo decapitó con la ayuda de sus asistenta. Una pintura bastante gráfica y hasta un poco desagradable.

6 – Hans Memling y su diabólico cuadro

  Este cuadro de 1485 es otras de esas obras que te hace preguntarte en qué estaba pensando el artista. Es la imagen de una mujer que se mira en un espejo (aunque no se vea tan claro). La muerte y el diablo también forman parte de esta pintura donde el artista Hans Memling nos da una muestra de lo que es si imagen del infierno. Parece que lo que el pintor quería expresar era que recordásemos nuestra mortalidad.

7 – Dante y Virgilio en el infierno

Este “vampírico” cuadro nos hace otra muestra de lo que es el infierno. El artista William-Adolphe Bouguereau se inspiró en la Divina Comedia, en particular la parte de Inferno para hacer esta obra. Está centrado en el octavo círculo del infierno donde dos almas condenadas luchan a muerte. Hay un demonio viendo como los dos hombres luchan y uno le muerde en el cuello al otro. Esta pintura se hizo en 1850 y parece que los vampiros ya tenían cierta influencia.

8 – Francisco de Goya y los Desastres de la Guerra

Como se ha dicho antes, Goya tuvo que pasar por un periodo bastante oscuro de la historia española. Hizo una serie de cuadros durante diez años que mostraba los horrores de la guerra. Eran sin duda unas pinturas que se podrían comparar al gore que tenemos hoy en día. La crudeza de la guerra quedó reflejada de una manera muy explícita y horrenda. Se nos muestra en muchas obras la tortura y ejecución de personas de modos horribles. Un de ellos es la de la foto, la cual se puede ver a tres hombres despedazados y castrados en uno de estos terrible episodios en la guerra en España.

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