A lo largo de la historia, se han usado todo tipo de maneras para realizar decapitaciones en todo el mundo. La guillotina consiguió ensombrecer cualquier tipo de máquina que hubiera hasta el momento para esta tarea. Todo empezó en la revolución francesa y se siguió usando hasta nuestros tiempos. Te presentamos algunas cosas que puede que no sepas de esta herramienta de ejecución. Algunas realmente extrañas y que nos pueden cambiar la visión que tenemos de la guillotina. Empecemos por como se creo esta máquina.

1 – La Creación de la Guillotina

El creado fue Joseph Ignace Guillotin. Se dice que su madre se puso de parto después de escuchar los gritos de agonía de un hombre que estaba siendo ejecutado en La Rueda. Este método de ejecución era especialmente cruel la que se quebraban los huesos de la víctima hasta que moría. Sea verdad esta historia o no, la forma de ejecución que existía en Francia tuvo mucho que ver con el invento de este médico francés. Esta en contra de la pena de muerte, pero en esa época era imposible prohibir las ejecuciones. Por este motivo dedicó su vida a crear un dispositivo que fuera más humano en las ejecuciones. En 1791 presentó al gobierno su inventó como la mejor manera para ajusticiar a los prisioneros.

Hacer la primera guillotina no fue nada fácil. El primero problema que se encontró fue encontrar un carpintero que quisiera trabajar en su artilugio. El motivo era que los trabajadores pensaban que trabajar en una máquina así les reportaría mala fama en el futuro. Al final un alemán llamado Tobias Schmidt aceptó hacerlo siempre que su nombre no fuera relacionado con la máquina.

Hay una creencia de que Joseph Ignace Guillotin fue decapitado en su propio invento, pero esto no es cierto. Murió a los 75 años debido al Ántrax. Su familia no llevó muy bien que su apellido fuera sinónimo de la máquina de Guillotin. Intentaron todo lo posible que se le cambiar el nombre a la máquina, pero el gobierno francés se negó repetidas veces. Finalmente la familia del inventor se cambió el apellido.

2 – No era tan sangriento como se piensa

La primera persona en ser ajusticiada por la guillotina fue un ladrón y asesino llamado Nicolas-Jacques Pelletier. En 1792 fue llevado a la plaza frente al ayuntamiento de París frente a una gran multitud deseosa de ver como funcionaba la máquina. Fue subido al cadalso y puesto en la máquina, bajo la atenta mirada de todos los presentes. La hoja de la guillotina fue liberada enviando su cabeza a una cesta de mimbre. Se echó serrín a la sangre que cayó a la plataforma de madera y el espectáculo  de la gente acabó tan rápido como empezó. Muchos se sintieron decepcionados ya que esperaban algo más sangriento. Según algunos comentarios reportados, fue demasiado “clínico y frío”.

La gente no quedó demasiado satisfecha con el modo en que funcionaba la guillotina. Estaban acostumbrados a otras formas de ejecución bastante más lentas y crueles. De hecho, entre la multitud se oyeron voces gritando que se volvieran a los viejos métodos de ejecución. A pesar de las protestas, se empezaron a construir más guillotinas en todo el país. Esto permitía que las ejecuciones se hicieran de forma más rápida y con mayor efectividad. Hubo hasta record de ejecuciones, donde el más escuchado fue ajusticiar a doce personas en solo un cuarto de hora.

3 – Se hicieron varias pruebas antes de usarla en público

Como se ha dicho al principio, ya existían máquinas para decapitar mucho antes de que apareciera la guillotina. Aunque ya había referencias de cómo usar máquinas de este tipo, la guillotina se probó antes para no quedar cometer fallos frente al público. Se usaron primero ovejas y terneros para hacer las pruebas, y luego se empezó a experimentar con cadáveres. Se eligieron tres tipos de cadáveres basándose en su aspecto físico. En los tres casos se usaron cuerpos que no habían muerto ni por accidente o por una enfermedad.

Mientras se hacían estas pruebas con cuerpos muertos, la sociedad médica se interesó en hacer sus propios ensayos. Los médicos de la época estaban interesados en saber si ciertos órganos servían para hacer funciones vitales. Por este motivo quitaban o dañaban ciertos órganos para saber si se podía vivir sin el. En el caso de la guillotina estaban interesados en la reacción que tenía el cerebro al perder el cuerpo la cabeza. En este caso querían comprobar la función del cerebro en el sistema nervioso. Hoy en día esto es bastante obvio, pero en el siglo XVIII todo eran teorías.

4 – Francia no es el único país donde se ha usado la guillotina

En los años cincuenta el gobierno de Vietnam del Sur se formó un nuevo gobierno con Ngo Dinh Diem como presidente elegido. Al poco tiempo de su mandato, dijo que Vietnam del Norte quería hacerse con el poder de Vietnam del Sur infiltrado a conspiradores y espías. Por este motivo declaró una nueva ley que permitía encerrar a todo el mundo sospechoso de ser comunista sin ninguna explicación. Los que eran detenidos eran torturados y casi siempre condenados a muerte. El terror impuesto por este dictador no solo se quedaba en las prisiones.

En un intento para causar el terror en los que quisieran derrocarle, hizo construir una guillotina móvil. El ejército iba con esta máquina por los pueblos de la región buscando supuestos colaboradores del Viet Cong. Durante años miles de sur vietnamitas fueron decapitados acusados de traición. Esto no era lo más terrible. Las cabezas y los intestinos de las víctimas eran puestas en estacas por toda la región como aviso a los demás.

5 – La Alemania Nazi también experimentó con la guillotina

Estando el partido nazi en el poder, la guillotina tuvo una reaparición fuera de Francia.  Hitler mandó construir un número de estas máquinas para realizar ejecuciones. Los verdugos tuvieron que cambiar sus métodos para saber como funcionaba la máquina, pero no les fue nada mal. Ser verdugo en la Alemania nazi estaba muy bien pagado. Además de esto, tenían una suma adicional por cada decapitación que realizaban. Uno de los verdugos más conocidos fue Johann Reichhart, el cual decapito a unos tres mil presos con la guillotina. El costo de la ejecución y el tiempo que el preso estaba en prisión, era cobrado a los familiares. Se calcula que más de 16 mil personas murieron guillotinadas durante el régimen nazi.

6 – En América del Norte también se usó esta máquina

En América del Norte está la isla de San Pedro, frente a las costas de Canadá. Fue la primera y última vez que se usó la guillotina en esa parte del mundo. El ajusticiado fue Auguste Neel, el cual asesinó a un compañero pescador en una pelea de borrachos en 1889. La guillotina tuvo que ser enviada desde la isla de Guadalupe para realizar la ejecución.

Curiosamente, en el estado de Georgia en Estados Unidos hubo peticiones para que la guillotina fuera el método de ejecución en los años noventa. El motivo era que la donación de órganos sería más fácil y rápida. La propuesta fue rechazada. El estado de Georgia es uno de los sitios donde más ejecuciones se han realizado. Al principio el método era el ahorcamiento, pasando después a la silla eléctrica. Este estado tiene el record de ejecuciones en la silla eléctrica ajusticiando a seis hombres en solo 80 minutos.

7 – La ejecución de Eugene Weidmann

En Paris durante el año 1937 había mucho miedo por una serie de asesinatos de hombres y mujeres que estaban ocurriendo. Finalmente Eugene Weidmann fue detenido y acusado de estas muertes. Fue condenado a muerte y en 1939 fue sacado de la prisión de San Pedro donde en la calle le estaba esperando la guillotina y una gran multitud. La ejecución se retrasó debido a toda la gente que había llegado para verlo. Finalmente la ejecución tuvo lugar y fue fotografiada y filmada. En el video superior se puede ver la grabación que se hizo. Después le ejecución, mucha gente se acercó al patíbulo y mojó su pañuelo con la sangre de Weidmann como un recuerdo. Los periódicos dijeron en su momento que la actuación del público fue “vergonzosa y asquerosa”.

Se habló mucho de cómo había actuado el público en esta ejecución, y se hicieron estudios sobre ello. Los resultados fueron que estas ejecuciones públicas despertaban los instintos primitivos más básicos de las personas, sacando el lado más malo. Esta polémico llevó al gobierno a tomar la decisión de prohibir más ejecuciones públicas en Francia. Weidmann fue la última persona guillotinada frente a una multitud de curiosos.

8 – La guillotina como método de suicidio

Uno de los casos más extraños del uso de una guillotina fue sin duda el de Boyd Taylor en Inglaterra. En el año 2003 este hombre de mediana edad se pasó varias semanas en su dormitorio construyendo una guillotina para poder usarla el mismo. Una vez que la acabó, se suicidó con el artilugio de madrugada en su habitación. El cuerpo fue encontrado por su padre, el cual había oído un sonido como de una teja que se caía del techo. No es el único caso de un auto guillotinamiento. En el 2006 un joven llamado David Moore quiso hacer lo mismo usando tuberías de metal y la hoja de una sierra. Sin embargo, esta vez el dispositivo no funcionó bien y Moore quedó gravemente herido. Pudo llegar hasta su habitación mal herido, donde murió desangrado.

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