Hemos hablando antes en flipada.com de fantasmas, hombres lobo y vampiros y de si realmente existieron alguna vez. Lo cierto es que en muchos sitios todavía creen en la existencia de seres sobrenaturales, y sobre todo de vampiros. Por mucha risa que no cause la posible existencia de estas criaturas nocturnas, hay ciertos sitios en el mundo que supone que son los hogares permanentes de los vampiros. Si preguntas a la mayoría de los habitantes locales si pasarían una sola noche en ellos, darían un rotundo no. Nadie quiere encontrarse con un vampiro en su territorio.

En este caso, los lugares preferidos de los vampiros son ciertos cementerios que tienen detrás una inquietante historia. Veremos algunos de estos cementerios, los cuales pueden ser visitados en cualquier momento si te atreves.

1 – El cementerio de la Resurrección en Illinois

En Illinois hay un montón de cementerios que están llenos de leyendas de todo tipo. Uno de los que se lleva la palma es el cementerio de la Resurrección en la localidad de Justice. Una de las leyendas por las que más se conoce a este cementerio es por una chica llamada Mary. Se trata de una joven vestida para ir a una fiesta y que hace autostop. Cuando un conductor la recoge, le pide que la deje en casa, que es el cementerio de Resurrección.

Lo cierto es que la historia de este fantasma suele ocultar otra leyenda quizá más escalofriante. Se dice que este cementerio tiene un vampiro desde hace muchos años. Si se visita el lugar de noche, dicen que se puede escuchar cómo sale de su tumba. Esta leyenda ha atraído a muchos investigadores de lo paranormal, y es cierto que han podido escuchar sonidos extraños por la noche. Sin embargo, lo achacan más a fantasmas que a un vampiro.

2 – El cementerio de Lafayette en Colorado

Las estatuas y esculturas que encontramos en los cementerios pueden ser realmente espectaculares, pero también pueden generar siniestras leyendas. Este es el caso de un inmigrante rumano llamado Theodore Glava, que murió de la gripe y fue enterrado en el cementerio de Lafayette. En la tumba en forma de figura de piedra solo pusieron “Mr Glava”. Con el paso de los años se empezó a decir que Glava era un vampiro.

Parece ser que el origen de esta historia fue los comentarios de un inmigrante transilvano (como no), que decía haber visto a Glava rondando el cementerio. Decía que estaba muy pálido y tenía las uñas inusualmente largas. En esos tiempos era una clara indicación de vampirismo. Para los habitantes de la localidad fue suficiente y abrieron la tumba de Glava y le clavaron una estaca en el corazón. Esto no solo mató al vampiro, sino que hizo que creciera un árbol en la tumba de este supuesto no muerto.

Hoy en día esto ha quedado como una historia, y se cree que el vampiro murió sin posibilidad de volver a la vida. Aun así, el cementerio de Lafayette no es un lugar que la gente quiera visitar después de la puesta del sol.

3 – El cementerio de Erie en Pensilvania

Este cementerio también tiene un historial de fantasmas y apariciones, aunque según las leyendas tiene su propio vampiro. En este caso el vampiro tiene una tumba bien definida, que es un tétrico mausoleo con un aspecto que bien podría haber provocado la leyenda. Es precisamente esta cripta lo que asusta a los locales, los cuales tiene muchas historias alrededor de ella. Hay principalmente dos historias que son las más conocidas.

En uno de los relatos locales se habla de un joven que aceptó un desafío para visitar el cementerio de noche. Cuando estaba escalando el muro del cementerio vio algo horrible y cayó. Le encontraron inconsciente y le llevaron al hospital. Cuando se despertó volvió a ver algo que le hizo saltar de la ventana del hospital a su muerte. En la otra historia una viuda fue a visitar la tumba de su marido y fue atacada por una manada de perros salvajes. Se dijo que los perros eran los guardianes de la cripta del vampiro.

La creencia es que la cripta era lugar de ceremonias hechas por brujas. En uno de estos rituales dieron la vida al vampiro. Actualmente son historias que atraen a turistas y curiosos, pero no tenemos claro si hacen las visitas de noche.

4 – El cementerio de Dellwood en Vermont

La historia de este vampiro empezó en 1789 donde un renombrado militar llamado Isaac Burton se casó con su amada Rachel Harris. Fueron felices durante algún tiempo hasta que la salud de Rachel comenzó a deteriorarse. En solo un año después de casarse la mujer había muerto de tuberculosis. Cuatro años después el capitán se casó con Hulda Powell, una saludable mujer que también murió a los pocos años por causas desconocidas. En esta ocasión Isaac Burton pensó que un vampiro estaba acechándole.

Convenció a un juez local para que el cadáver de su primera mujer fuera exhumado, ya que creía firmemente que era el vampiro. Cuando abrieron la tumba de Rachel Harris le extrajeron el corazón, hígado y pulmones. Quemaron estos órganos hasta que solo quedaron las cenizas y luego las mezclaron con agua. Luego el capitán bebió esta mezcla para eliminar la maldición que había puesta sobre él. Muchas personas de otras localidades viajaron al cementerio de Dellwood para presenciar cómo se destruía este “vampiro”. Muchos creen que Rachel todavía puede estar rondando el cementerio, pero en una forma más espectral.

5 – el cementerio de Santa Paula en Méjico

En Guadalajara hay un cementerio llamado Santa Paula, el cual es de una gran belleza. También tiene fama de estar encantado. Se han reportado muchos casos de avistamientos fantasmales y tiene muchas historias sobre todo tipo de fenómenos paranormales. Las hay para elegir, donde se habla de tesoros escondidos o incluso la existencia de “hombres perro”. Sin embargo, una de las más espeluznantes es la del “árbol de los vampiros”.

Se dice que en el pasado un vampiro tuvo aterrorizada a la gente de Guadalajara, aunque al principio solo se alimentaba de los animales. Cuando se cansó de los animales empezó a beber la sangre de los niños. Finalmente los habitantes del lugar decidieron tomar medidas y formaron grupos para cazar y matar al vampiro. Finalmente lo localizaron y le clavaron una estaca en el corazón. Para asegurarse de que no regresara de la tumba, le enterraron bajo grandes losas de hormigón. De algún modo estas losas se resquebrajaron y creció un árbol. Se dice que sus raíces son el corazón del vampiro.

Hoy en día este gran árbol está asociado a la leyenda del vampiro que está enterrado en el lugar. Se dice que si se corta una rama del árbol, en ocasiones sangrará. También se dice que si el árbol crece demasiado, algún día la estaca le será arrancada del corazón y el vampiro volverá a la vida. Por tanto, siguen pensando en la posibilidad de que este no muerto vuelva a rondar las calles.

6 – La Necrópolis del Sur de Glasgow

La localidad escocesa de Glasgow tiene una gigantesca Necrópolis donde hay miles de tumbas. Hay muchos personajes famosos enterrados en este lugar. En los años cincuenta este enorme cementerio se hizo famoso cuando un oficial de policía llamado Alex Deeprose recibió una extraña llamada. Dijo que fuera a Necrópolis del Sur ya que algo inusitado estaba ocurriendo. Cuando llegó al cementerio, se encontró con un gran número de jóvenes de varias edades con cuchillos y estacas de madera. Eran de un colegio de la localidad y aseguraban que buscaban a un vampiro de unos dos metros de alto y dientes de metal. Según decían los jóvenes, el vampiro ya había matado a dos niños.

El director del colegio llegó también al cementerio y logró convencer a al grupo que los vampiros no existían. Aparte de esto, el oficial Deeprose no tenía constancia de la desaparición de ningún niño, y menos de alguna muerte. Sin embargo, en el colegio los alumnos seguían hablando de este vampiro y siguieron con las patrullas hasta dos veces más. Esto provocó un caso de histeria colectiva en la localidad. Fue una cacería de vampiros sin que nadie supiera realmente como había comenzado.

7 – El cementerio de Dummerston

De nuevo nos vamos a Vermont para encontrar un supuesto cementerio con vampiros. A mediados del siglo XIX en ciertas zonas de Nueva Inglaterra se pensaba que la tuberculosis era provocada por los vampiros. Para combatir esta enfermedad desenterraban los cadáveres de personas sospechosas de ser vampiros y le sacaban los órganos para luego quemarlos. Como se dijo en otra sección, las cenizas eran mezcladas con agua y así se creaba una poderosa poción contra la influencia de estos no muertos. En la zona de Vermont esta práctica fue bastante común.

El pueblo de Dummerston fue un caso característico de esta peculiar creencia. Es conocido el caso de un teniente de la localidad llamado Spaulding, el cual perdió a varios de sus hijos por la tuberculosis. Cuando una de sus hijas también se puso enferma, el teniente desesperado decidió tomar medidas. Desenterró a sus hijos muertos y les extrajo los órganos para quemarlos y mezclar las cenizas con agua. Entonces dio la mezcla a su hija enferma, la cual milagrosamente se curó poco después. Aun así, la creencia es que en el cementerio de Dummerston permanecen algunos de los hijos de Spaulding en forma de vampiro.

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