De las muchas formas que hay de morir, puede que ahogarse sea una de las que más miedo da la gente. Hundirse en las aguas y no poder salir a la superficie para respirar es realmente algo horrible. Si hemos contenido la respiración hasta el punto de no aguantar más, lo habremos comprobado. Todos los años miles de personas mueren de esta manera en todo el mundo. Otro dato que muchos no saben es que hay más posibilidad de morir ahogar en un país pobre que en uno con un buen nivel económico. Aparte de esto, los niños y jóvenes son los que más peligro tienen en este sentido. Hablaremos de algunos factores sobre los ahogamientos que posiblemente no sepas.

1 – Hay un lago en Estados Unidos donde nunca aparecen los ahogados

Posiblemente hayas oído hablar del famoso lago Tahoe. Está en las montañas de Sierra Nevada y es un lugar muy popular para ir de vacaciones. El lago Tahoe es muy profundo con más de medio kilómetro de profundidad. En verano muchas personas van a bañarse, navegar y hacer deportes acuáticos. Lo que muchos de ellos no saben es que debajo de ellos tienen un cementerio.

Hay un dato de los ahogamientos que los forenses conocen, y es que los cuerpos suelen salir flotando a la superficie pasado cierto tiempo. En un ahogamiento normal la víctimas se sumerge ya muerta y los pulmones se le llenan de agua. Al poco tiempo la actividad de las bacterias dentro del cuerpo causan que se produzcan gases y el cuerpo sale a flote. El lago Tahoe es tan frío que inhibe la actividad de las bacterias y los cuerpos no suelen salir a la superficie. Debido a la elevación que tiene el lago sobre el nivel del mar, los buceadores no pueden bajar a tanta profundidad como en otros lagos. Por este motivo la mayoría de los cuerpos nunca son encontrados.

En ciertas bajadas que se han hecho usando equipos especiales, se han encontrado algunos cadáveres que habían desaparecido en los años noventa. Los que se han encontrado estaban muy bien conservados gracias a las frías aguas, las cuales impiden que las bacterias actúen. No se sabe exactamente el número de cadáveres que hay bajo las aguas del lago Tahoe, pero es estima que son muchos.

2 – La diferencia de ahogarse en agua salada y agua dulce

En principio puede parecer que nadar en el mar es más peligroso que nadar en un lago. Hay olas y las corrientes pueden jugarnos una mala pasada. Sin embargo, la mayoría de los ahogamientos ocurren en aguas dulces. El motivo de esto se debe a un efecto químico. El agua dulce es más parecida a nuestra sangre en composición que el agua salada. Cuando entra en los pulmones pasa al riego sanguíneo por osmosis, y al diluirse tan rápido las células se hinchan y revientan, lo cual produce fallos en los órganos. Este proceso dura unos tres minutos. En el océano el agua salada lo hace de forma diferente.

El mar tiene mucha más sal que la sangre humana. Cuando llega a los pulmones el cuerpo intenta regular esta situación transfiriendo agua a los pulmones, lo cual hace que se espese la sangre. Esto hace que la persona tarde más en morir, lo cual puede ser hasta diez minutos. Esto es una buena noticia ya que las probabilidades de rescatar y salvar a la víctima son mucho mayores.

3 – Ahogarse no siempre es inmediato

Hay casos llamados “ahogamientos con retraso” y son muy difíciles de impedir. Cuando una persona ha estado a punto de ahogarse puede haber tragado mucha agua. Aunque en un principio la víctima se recupera sin problemas, aunque luego puede empezar a echar espuma por la boca y ponerse azul. En muchos casos el corazón falla y la víctima muere. Es un ahogamiento en toda regla pero sin estar en el agua. El problema es que si se traga mucha agua el cuerpo puede verse privado de oxígeno  de forma lenta, lo que provoca el ahogamiento. Esta es una situación que suele afectar a niños, aunque le puede pasar a cualquier.

4 – Se usaba como método de ejecución

La pena capital por ahogamiento ha sido usada en muchas culturas durante siglos. Siempre se ha considerado históricamente una “muerte dulce”, la cual se reservaba a mujeres y hombres con privilegios. La mayoría de los países abolió esta forma de morir en el siglo 17, aunque fue muy usada en la revolución francesa y los juicios de brujas. En Salem la manera para saber si una mujer era una bruja era bastante desagradable. Uno de los métodos era echar a la acusada al agua de un río con varios pesos y ver si flotaba. En caso de que flotara, se consideraba que había usado magia negra y que era una bruja. Un ser humano normalmente se hundiría por lo que la víctima muchas veces moría ahogada.

En la revolución francesa no solo se usó la guillotina. Aunque este instrumento era muy eficiente y el que más fue usado, solo podía matar a una persona a la vez. Muchas veces se tenía que hacer ejecuciones en masa, por lo que se usó otro método para conseguirlo. Por órdenes de Jean-Baptiste Carrier miles de personas fueron ahogadas en un río de la ciudad de Nantes que fue llamado “la bañera nacional”.

5 – Los ahogamientos no son como los vemos en las películas

Seguro que has visto un montón de películas donde una persona ahogándose agita los brazos y chilla pidiendo ayuda. Lo cierto es que en la realidad las cosas son diferentes. Cuando una persona se está ahogando entra en un estado donde solo puede mover los brazos hacía arriba como queriendo agarrar algo en la superficie. No pueden gritar por las dificultades para respirar. La cabeza a duras penas puede sobresalir del agua y poco a poco van perdiendo fuerzas.

Lo cierto es que no es nada tan espectacular como en las películas y esto es lo más peligroso. Muchas personas se ahogan teniendo cerca a otros bañistas o socorristas, los cuales no llegan a darse cuenta. Por este motivo los expertos aconsejan que si se sospecha de alguien que se está ahogando, hay que preguntarle algo. Si no es capaz de responder puede estar en peligro. Por lo tanto hay que sacar a la persona del agua de inmediato.

6 – Hay animales que usan el ahogamiento como arma

Los animales puede que no sean tan inteligentes como los humanos, pero tienen un gran número de recursos. Para defenderse de otros animales usan todo tipo de cosas, y el agua puede ser una de ellas. Un ejemplo son los mapaches, los cuales usan los lagos como arma cuando se ven acorralados. En caso de ser atacado por otro animal, como un perro, se mete en el agua y cuando el perro le persigue se subirá a el para ahogarlo. Los canguros también usan este método para defenderse de los dingos. Sin embargo, el que se lleva el premio usando esta técnica es la nutria. Hay en YouTube videos de estos animales ahogando a otros, lo cual les hace más peligrosos de los que parecen.

7 – No todos somos iguales en temas de ahogamientos

Todo el mundo puede ahogarse aunque afecta a unos más que a otros. En varios estudios se ha comprobado que los hombres se ahogan más que las mujeres. El motivo es que normalmente los hombres se meter en actividades de más riesgo y hay más accidentes. En el caso de personas de color y de raza blanca, los primeros tienen más posibilidades de ahogarse en varias partes del mundo. El motivo es que en las zonas urbanas donde se suelen agrupar la gente de color (en África o incluso en Estados Unidos), hay menos acceso a piscinas y no aprenden a nadar. Esto hace que aumente el riesgo a ahogarse se ven en una situación de riesgo.

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