Mucha gente piensa que el momento más crucial de la segunda guerra mundial fue el desembarco de Normandía también llamado el día D. Es cierto es que esta operación militar fue muy importante y sirvió para abrir un nuevo frente en Europa contra la Alemania nazi. Para la gran mayoría este fue el punto donde los aliados tuvieron por primera vez la ventaja contra la potente maquinaria de guerra alemana. Lo cierto es que los alemanes perdieron su ventaja más de un año antes, en la llamada batalla de Stalingrado.

En lo que todo casi todo el mundo coincide es que la batalla de Stalingrado fue la más bestial y mortífera de la segunda guerra mundial. El desarrollo de esta batalla marcó un cambio en las ideas de Hitler para extender su imperio por todo el mundo. Fue el principio del declive de los nazis en la guerra. Sin la batalla de Stalingrado nunca hubiera podido existir el desembarco de Normandía, por lo menos de manera victoriosa. ¿Qué tuvo de particular esta batalla en territorios soviético?

1 – La batalla de Stalingrado fue muy sangrienta

Cuando hablamos de guerra, los que no han estado en una solo tenemos referencia en documentales, películas y testimonios. Aun así, es difícil saber hasta que punto es tan brutal si no se ha vivido. En el caso de la batalla de Stalingrado para entender lo terrible que fue hay que empezar por el final. Fue la batalla más sangrienta de toda la guerra con diferencia, la cual duró siete largos meses. En esta batalla no solo hubo nazis y soviéticos luchando, sino otras muchas nacionalidades como italianos, rumanos y húngaros.

Los soviéticos tuvieron más de un millón de muertos, mientras que en el bando nazi murieron o fueron heridos unos 840.000 soldados. Otros 90 mil alemanes prisioneros murieron en los meses siguientes. También murieron 40 mil civiles rusos que vivían en Stalingrado. Fue el propio Stalin el que prohibió que Stalingrado fuera evacuado diciendo que así el ejército soviético lucharía con más ímpetu al estar defendiendo a los civiles.

Si comparamos el número de muertos y desaparecidos de esta batalla con el desembarco de Normandía, podemos ver la gran diferencia. En el día D murieron algo más de 400 mil soldados en total contando ambos bandos. También hay que tener cuenta lo qué pasó después de la batalla de Stalingrado, lo cual fue también otro infierno aparte. Como se ha dicho, del lado nazi quedaron prisioneros 90 mil soldados alemanes en su mayoría. Casi todos murieron de hambre, frío y agotamiento en campos soviéticos o reconstruyendo la ciudad.

2 – ¿Por qué tanto empeño por conquistar Stalingrado?

Se puede pensar que Stalingrado era muy estratégico y crucial para ganar la guerra en la Unión Soviética. Por un lado así era pero también hubo otros motivos, donde el nombre de la ciudad tuvo que ver. La ciudad llevaba el nombre del dictador comunista y eso una buena oportunidad para dejar clara la supremacía alemana sobre Stalin. Aun así, el motivo principal de la batalla de Stalingrado fue asegurar el flanco norte para proteger al ejército alemán ahí desplegado. Los alemanes tenían en el Cáucaso sus grandes reservas de petróleo, lo cual eran fundamentales para sus planes.

Hitler pensó que Stalingrado sería un paseo y que su conquista sería relativamente fácil. Dado el nombre que tenía la ciudad la victoria psicológica sobre los soviéticos sería importante. Por su parte, Stalin también pensaba igual y no podía permitir que una ciudad con su nombre fuera tomada por los nazis. La victoria de Stalin en Stalingrado le sirvió también como instrumento propagandístico en los siguientes años.

3 – El lema “Luchar o Morir” se hizo muy literal

Como se ha dicho, Stalin vio en la batalla de Stalingrado algo muy personal. Había que ganar costar lo que costara, sin importar el despliegue de recursos y las bajas. Para ello dictó una orden llamada la “Orden 227”. Se la conoció de manera más común como la orden de “Ni un paso atrás”. Stalin no quería deserciones o retiradas en Stalingrado como había ocurrido en el pasado. Ningún militar podía retirarse a no ser que se diera la orden precisa de Stalin, lo cual no iba a ocurrir.

Lo primero que se hizo fue formar los batallones que iban a estar en primera línea de combate. Se llamaron los batallones penales y estaban formados por soldados y oficiales con problemas de conducta o disciplina, desertores y los que había mostrado cobardía. Eran enviados a las zonas más peligrosas como una avanzadilla para el resto de las tropas. También se formaron batallones anti retirada, los cuales se podían en la retaguardia. Su misión era disparar contra cualquier desertor de los batallones penales. Se calcula que unos 14 mil soldados murieron de este modo al intentar huir del frente de batalla.

4 – Las ratas de la guerra

El comienzo de la batalla de Stalingrado empezó con mucha fuerza. La invasión por  parte de los nazis se inició con una serie de bombardeos aéreos muy intensos. Esto dejó la ciudad prácticamente destruida antes de ni siquiera empezar la lucha por tierra. Se calcula que en la primera semana de bombardeos murieron unas 40 mil personas entre soldados y civiles. Como la retirada estaba prohibida, lo que hicieron fue cavar trincheras para protegerse de las bombas. Tanto soldados como civiles, incluyendo mujeres y niños, hicieron una gran cantidad de trincheras. Los alemanes acabaron llamándolos las ratas de la guerra por este motivo.

Estas trincheras no solo sirvieron para protegerse de los bombardeos sino que tuvieron una utilidad adicional. Cuando los alemanes entraron en Stalingrado, la batalla se convirtió en una guerra de guerrillas. Las trincheras eran perfectas para defender la ciudad calle por calle. Los alemanes entraron con la misión de despejar todos edificios, y eso significaba entrar en cada habitación, sótano y ático. Las trincheras y las “ratas de la guerra” dieron una fuerte ventaja a los soviéticos en este sentido.

5 – La batalla de la casa de Pavlov

Una de las cosas más curiosas que pasó en el intento de la invasión de Stalingrado es que hubo una batalla dentro de otra batalla. Como se ha dicho, uno de los motivos de conquistar la ciudad era el nombre que tenía, lo cual se veía como un símbolo que había que destruir. Hubo otro símbolo dentro de la batalla de Stalingrado, y fue la casa de Pavlov. Se trataba de un edificio de cuatro plantas que estaba ubicado en un sitio muy estratégico. Desde este lugar se tenía una vista perfecta de kilómetros al norte, sur y oeste. Aparte de esto, estaba junto al río Volga lo cual era importante para el movimiento de los soviéticos por la zona.

A cargo de este importante edificio estaba el sargento Yakov Pavlov, un oficial novato que había sido puesto al mando al haber muerto los demás oficiales. Como se puede ver, le pusieron su apellido al edificio. Al mando de una división de solo 25 hombres estuvo encargado de repeler las tropeas nazis. Aunque los mandos no le pudieron dar más hombres, le dejaron con una buen suministro de ametralladoras, morteros y armas anti tanque.

Los hombres de Yakov Pavlov rodearon el edificio con cuatro barreras de alambradas,  ametralladoras y minas antipersona. Los morteros y armas antitanque se pusieron en la azotea del edificio. Esta pequeña fortaleza fue un infierno para los nazis, los cuales intentaron por todos los medios hacerse con el edificio. Al no poder hacerse con el usaron técnicas de asedio. Sin embargo, el sótano de la casa Pavlov tenía túneles que daban a las trincheras antes mencionadas. Esto permitía llevar suministros por el río, como comida, agua y más municiones.

La división de 25 hombres bajo el mando de Pavlov aguantó dos meses de asedio hasta que fueron relevados por otro destacamento soviético. El resultado fue que los alemanes perdieron una gran cantidad de soldados y tanques intentado conquistar este emblemático edificio. De hecho, los nazis nunca consiguieron hacerse con el. Cuando acabó la batalla, los soviéticos encontraron documentos alemanes donde se referían a la casa Pavlov como “El Castillo.

6 – La operación Urano

Esta operación se lanzó a mediados de noviembre de 1942 y la idea era dejar atrapadas las tropas alemanas en Stalingrado. Los soviéticos enviaron un millón de soldados repartidos en dos frentes rodeando a las posiciones alemanas. Se evitó en todo momento el ataque frontal. La misión era debilitar los flancos de las tropas nazis, las cuales eran defendidas por tropas rumanas, húngaras e italianas. Estas tropas nazis eran lo que se conocía como la Alianza del eje.

El error de la Alianza del eje era pensar que los soviéticos no eran capaces de realizar una ofensiva tan grande. La operación Urano les cogió totalmente por sorpresa. Los dos frentes soviéticos atacaron sin compasión ambos flancos y en solo diez días habían dividido el ejército alemán en dos áreas diferentes. Una gran parte del aparato militar alemán quedó aislado y los comandantes alemanes pidieron a Hitler que las tropas se retiraran. De esta manera se podía volver a tener una conexión con la vía se suministros y seguir luchando. Hitler rechazó la petición ya que perderían su control sobre el río Volga.

Esto fue un grave error ya que dejó aislado y a su suerte a miles de soldados alemanes. Esto dio paso a uno de los episodios más terribles de la batalla de Stalingrado. El invierno ruso fue cruel con ambos bandos y se sabe que muchos tuvieron que recurrir al canibalismo para no morir de hambre. En el caso de los alemanes atrapados entre los dos frentes soviéticos, eso significó que se quedaron muy pronto sin suministros y sin equipamiento para aguantar el duro invierno.

7 – La leyenda de Vasily Zaytsev

Si has visto la película “Enemigo a las Puertas” con Jude Law, Ed Harris y Rachel Weisz entre otros grandes actores, sabrás quién es Vasily Zaytsev. Fue considerado uno de los grandes héroes de la batalla de Stalingrado. Fue un humilde campesino de los Urales, el cual se dedicaba con su familia a la caza principalmente. Destacaba sobre todo por su increíble puntería, lo cual le sirvió para entrar como francotirador en el ejército soviético. Se presentó voluntario para luchar en Stalingrado, donde los francotiradores eran muy apreciados.

Con su fusil Mosin-Nagant con una mira telescópica que cogió de un arma antitanque, Vasily Zaytsev se convirtió en toda una leyenda. Tuvo 225 enemigos abatidos confirmados en su lista y se convirtió en el francotirador más mortífero de la batalla de Stalingrado. Fue tal su pericia con el fusil, que formó una academia improvisada de francotiradores para enseñar sus técnicas de disparo y emboscada. Se hizo con un equipo de 30 tiradores de élite que causaron un terror extremo a los alemanes.

La academia de francotiradores de Vasily Zaytsev hizo que muchas zonas de Stalingrado fueran protegidas usando los mínimos recursos. Un ejemplo fue en el norte de la ciudad, donde los soviéticos estaban perdiendo terreno. Finalmente solo quedaron los francotiradores para detener el avance alemán. Aunque el norte de Stalingrado fue tomado, muchos alemanes murieron por los tiradores escondidos en edificios. Cuando la zona fue despejada, los nazis pudieron comprobar que la división de francotiradores soviéticos estaba formado por chicas jóvenes en edad de ir al instituto. Habían aprendido a disparar sus fusiles con Vasily Zaytsev, lo cual las había hecho muy peligrosas.

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