Independientemente de que estemos al tanto del mundo de la moda o no, tenemos que llevar ropa de forma obligatoria. La moda es un negocio que da mucho dinero, aunque se suelen buscar materiales, mano de obra y transporte que sea económico para que sea más beneficioso. El problema es que muchas veces todo esto viene de países en desarrollo que se aprovechar de unas leyes y condiciones que son vergonzosas. Hoy en día siguen ocurriendo cosas que se llevan denunciando hace años, aunque no parece que se pueda solucionar a corto plazo.

1 – Se siguen usando niños para trabajar

Hay países donde la edad para empezar a tener una vida laboral es muy baja. Es el caso por ejemplo de Cambodia, donde los niños y niñas ya pueden trabajar legalmente a los quince años. El problema es que muchos empiezan a trabajar incluso más jóvenes. Es tal la pobreza que no se pueden permitir seguir yendo al colegio, por lo que tienen que trabajar para ayudar a la familia. Esto crea un círculo donde sin tener una educación no pueden salir de un trabajo que suele ser esclavizante. Lo que ganan es muy poco, donde la media es de unos 0,5 céntimos al día. Esto no ocurre solo en Cambodia sino en muchos otros países. Se calcula que unos 170 millones de niños trabajan actualmente en la industria textil en todo el mundo.

Muchas fábricas donde estas familias pobres tienen que trabajar tienen “guarderías”, aunque las condiciones son terribles. Las largas jornadas que las madres tienen que hacer les obligan a llevar a sus hijos pequeños al trabajo. Estas guarderías no tienen apenas personal para atender a estos niños, los cuales son dejados por su cuenta la mayor parte del día. Esto al final es un arma de doble filo ya que muchos acaban trabajando en esa misma fábrica.

2 – El problema de las pieles y los animales

La gente cada vez más está en contra de la crueldad con la que se trata a los animales. Cada vez hay más demanda de pieles sintéticas en lugar de reales para hacer ropa. Sin embargo, muchas ropas que dicen ser sintéticas siguen usando pieles de animales reales. En muchos casos es más barato para los fabricantes usar pieles de ciertos animales como son los conejos, hurones y otros similares. Ya ha habido varios escándalos donde se destapó que varias tiendas conocidas internacionalmente vendían pieles reales cuando decían que eran falsas. Uno de los casos más conocidos fue el de las tiendas Neiman Marcus hace unos años.

3 – Los tintes que se usan pueden ser tóxicos

Mucha de la ropa y materiales que se usan son comprados en terceros países, donde sale mucho más barato. El problema es que en estos países en desarrollo las regulaciones para usar ciertos materiales son diferentes. Esto lleva en muchos casos que se usen materiales que pueden ser peligrosos para la gente. Las pinturas y productos para teñir muchas veces contienen plomo, lo cual puede hacer que la gente enferme. Esto significa que en muchas ocasiones cosas como bolsos, carteras, accesorios para el pelo o adornos de plástico pueden ser peligrosas. Una cosa tan simple como tocar estos productos y luego coger comida o frotarse los ojos, puede llevar a una intoxicación por plomo. Esto puede ser un grave problema si la exposición es muy continuada.

4 – Condiciones laborales muy penosas

Muchas veces las condiciones de las fábricas textiles en el tercer mundo son aberrantes. El ejemplo más terrible de los últimos años ocurrió en Bangladesh en una fábrica de ropa. En el año 2012 la fábrica se incendió cuando todo el mundo trabajaba. Debido a las regulaciones contra incendios del país, no estaban obligados a poner alarmas de incendios o salidas de emergencia. 112 mujeres murieron envueltas en llamas por este incendio. Poco tiempo después, en este mismo país un edificio se derrumbó matando a más de mil trabajadores. De la misma manera, no había una regulación de seguridad para este tipo de fábricas.

A raíz de estos dos accidentes se empezaron a imponer más regulaciones de seguridad. Aun así, hay muchas compañía que no se ajustan a esta normativa porque les sale demasiado caro. Los trabajadores no pueden protestar porque no hay sindicatos. Muchas grandes compañías como Walmart compran la ropa en Bangladesh de forma muy barata. Como respuesta a esto accidentes, prometieron dar formaciones de seguridad laboral en sus fábricas en el país asiático.

5 – Ciertos tejidos pueden ser potencialmente peligrosos

Hay varios estudios que avisan de lo peligroso que puede ser el polvo del algodón. Los trabajadores que fabrican y recogen el algodón quedan expuestos a este polvo que puede contener bacterias, pesticidas y materiales dañinos para la salud. De nuevo, el problema de regulaciones en países en desarrollo hace que sea una tarea peligrosa. En países desarrollados se tienen que usar máscaras para no respirar este polvo. Sin embargo, en otros países no se usan dispositivos de seguridad y los trabajadores acaban teniendo serios problemas de salud.

6 – Jornadas inacabables o el despido

La industria textil es muy exigente y esto hace que los trabajadores tengan que llegar al límite. Esto significa que en muchos casos no pueden abandonar su puesto de trabajo ni siquiera si se ponen enfermos. No hacer las jornadas que se les exige significa el despido inmediato. La velocidad de la producción es lo más importante y cualquier baja hace que se retrase. En el caso de las mujeres, quedarse embarazadas supone también un problema. Suelen trabajar hasta el momento del parto, y ahí es cuando pierden el trabajo. En muchos casos, los trabajadores duermen en la misma fábrica para ganar tiempo. Esto hace que muchas veces sea complicado ver a la familia en toda la semana.

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