Durante la época de la ley seca en Estados Unidos, un mafioso de Chicago llamado Al Capone montó un imperio del crimen que ganaba millones de dólares todos los años. Sus actividades iban desde el contrabando de alcohol, el juego, prostitución y otros actos entonces ilegales. Todo el mundo sabe quién es Al Capone y su nombre es reconocido con solo mencionarlo. ¿Qué sabemos realmente de Al Capone? Este artículo te dará algunos detalles de su tumultuosa vida.

1 – Fue miembro de una banda juvenil

Al Capone nación en 1899 en Nueva York y era el cuatro de nueve hermanos. Sus padres eran inmigrantes italianos, donde su padre se ganaba la vida siendo barbero. Siendo niño Capone se juntó con una banda de delincuentes juveniles al abandonar el colegio. Siendo un adolescente formó parte de una conocida banda de Manhattan, donde trabajaba de portero y camarero en un hostal perteneciente a un mafioso llamado Frankie Yale. Después de casarse se marcó a Chicago, donde parece ser que dejó mal herido a un miembro de una banda rival. También se dice que el motivo de irse fue porque le contrató un mafioso llamado Johnny Torrio, que conocía a Capone desde niños. En Chicago Torrio tenía ya una red del crimen organizado, por lo que Capone tuvo trabajo nada más llegar.

2 – No le gustaba su mote

Poco antes de irse a Chicago Capone tuvo una pelea en el hostal en el que trabajaba. Le cortaron la cara después de que lanzara un piropo a una chica haciendo referencia a su culo. El hermano de la mujer se lo tomó a mal y sacó un cuchillo y cortó a Al Capone tres veces en el rostro. Le dejaron unas cicatrices que le quedarían para siempre. Capone intentó justificar estas cicatrices como heridas de guerra, aunque nunca estuvo en el ejército.

Cuando ganó relevancia como gangster la prensa le empezó a llamar “cara cortada”, lo cual odiaba. Sus socios y colaboradores más cercanos no le llamaban nunca de esta manera, aunque le pusieron otros motes más amigables que Capone se tomaba bien.

3 – Capone consiguió que el crimen organizado ganara mucho dinero

Después de llegar a Chicago y empezar a trabajar para Johnny Torrio, el cual a su vez trabajaba para un capo llamado Jim Colosimo. Se piensa que fue el propio Torrio el que dio la orden de matar a Colosimo para hacerse con el poder de toda la organización. Cuando Torrio se hizo el jefe máximo del crimen en Chicago, hizo de Capone su mano derecha. En 1925 Torrio fue tiroteado frente a su casa, pero pudo sobrevivir al ataque. Aun así abandonó Chicago ese mismo año dejando a Capone para que le reemplazara. Esto hizo que Capone empezara a cambiar ciertos aspectos de cómo funcionaba todo. En poco tiempo se convirtió en uno de los jefes mafiosos más conocidos de América.

Con los cambios que hizo su organización empezó a ganar unos cien millones de dólares al año mediante varias actividades. En ningún momento daba el aspecto de duro gangster al que había que temer, ya que hablaba mucho con la prensa y era incluso simpático. Llego a ser toda una celebridad en la prensa y el insistía que solo ofrecía servicios públicos a la gente de Chicago. Aseguraba que la bebida y el juego eran cosas que a todo el mundo le gustaba, y daba a la gente lo que quería.

4 – Nunca fue condenado por ninguna matanza

Aunque frente a la prensa Capone solía ser simpático y comedido, lo cierto era que había que tener cuidado con enfadarle. En 1929 hubo unos asesinatos que se conoció como la masacre de San Valentín. Siete miembros de una banda rival perteneciente a George “Bugs” Moran fueron puestos en una pared y tiroteados en un aparcamiento. Se piensa que los atacantes fueron al menos cuatro hombres vestidos de policías. Esta matanza conmocionó a todo el país, pero las investigaciones no dieron muchos resultados.

Se pensaba que la masacre de San Valentín fue ordenada por Al Capone, dada su rivalidad con Moran. Capone estaba en Florida cuando ocurrieron los asesinatos, por lo que tenía una coartada. Aun así, casi todos estaban seguros de que fue el que dio la orden. Por falta de pruebas nunca fue acusado de estas muertes y el caso quedó sin resolver. Aun así, Capone se gastó 5000 dólares en flores para el funeral de los fallecidos en la masacre.

5 – Los intocables de Elliot Ness y Al Capone

A todos les sonará la película de “Los intocables de Elliot Ness” y la lucha que tenían contra el crimen organizado. Debido a varias películas, series y novelas, se le atribuyó a Elliot Ness el haber acabado con al Capone, aunque no fue del todo cierto. Ness tenía un grupo de hombres que hacían redadas en licorerías clandestinas y otros sitios donde Capone tenía negocios. No aceptaban sobornos, por lo que la prensa les empezó a llamar “los intocables”. Aunque Elliot Ness y su equipo ayudó a recoger pruebas para acusar a Capone de violar las leyes de prohibición, el gobierno se centró más en la evasión de impuestos. Fue precisamente por este motivo por el que detuvieron a Capone y le condenaron.

Elliot Ness dejó el departamento de prohibición para trabajar en seguridad público como director en Cleveland. Intentó ser alcalde en esta misma ciudad aunque no le eligieron. Sus últimos años fueron irónicamente bebiendo alcohol en exceso, y murió en 1957 es su casa.

Capone por su lado había podido evitar la cárcel por muchas de sus actividades. Gracias a los sobornos a policías y políticos pudo ser intocable durante muchos años. Sin embargo, su suerte empezó a cambiar en 1929 cuando fue detenido con un arma en Filadelfia. Esto hizo que le condenaran a un año de prisión. Salió de la cárcel antes del año pero el gobierno ya había puesto sus ojos en esta figura mafiosa. Un mes después de ser liberado fue nombrado enemigo público número uno.

6 – El encierro de Capone en Alcatraz

En 1931 Al Capone fue acusado de varios cargos por evasión de impuestos. Intentó llegar a un acuerdo con el estado pero los tribunales se negaron en redondo. Estaba claro que le querían encerrar fuera como fuera. Al final el acuerdo que le ofrecieron era que se declara culpable y así reducir su condena. Capone aceptó y fue condenado a once años de cárcel y una multa de 50 mil dólares.

En 1932 empezó su condena y fue llevado una penitenciaría de Atlanta. Dos años después Capone y varios presos de su entorno fueron llevados a una prisión que había sido abierta hace poco. Era la cárcel de Alcatraz, localizada en la bahía de San Francisco. Era una prisión de máxima seguridad especialmente diseñada para presos violentos y peligrosos. Capone no era realmente ninguna de las dos cosas, por lo que se piensa que se le envió a Alcatraz para dar publicidad a esta nueva cárcel recién estrenada. Capone fue diagnosticado con Sífilis al poco de haber llegado a Alcatraz y empezó a mostrar síntomas de la enfermedad.  Tenía demencia y su estado de salud iba a peor. Los médicos usaron un tratamiento contra la malaria, pero solo empeoró su salud.

Capone nunca se llegó a recuperar de su enfermedad, incluso cuando salió de la cárcel. Aun así su retiro fue bastante tranquilo donde se dedicó a pescar y jugar a las cartas en su mansión de Florida. En los años cuarenta se le aplicó penicilina para tratar su sífilis aunque ya era demasiado tarde. En 1947 tuvo un ataque cerebral que se le complicó con una neumonía, lo cual no pudo superar.

No hay comentarios

Dejar respuesta