Nuestro planeta en un sitio donde hay muchos misterios que todavía están por descubrir. Hay muchas partes de la Tierra que no están habitados y no se conocen del todo. Algunos de estos sitios pueden ser aterradores, sobre todo si hablamos del mar abierto. Ya sea un lago, un río o el inmenso océano, estas masas de agua siguen guardando secretos ocultos. El agua es una de las partes más importantes de la vida, ya que todo el mundo la necesita y de hecho estamos formados por ella. Hay más agua en el planeta que tierra firme, y esto lleva a muchos misterios que todavía no hemos podido averiguar. ¿Por qué el mar nos sigue produciendo respeto y miedo?

Puede que muchos pienses que es una exageración. Sin embargo, es fácil decirlo cuando se está detrás de una pantalla de ordenador o una tablet. Si crees que el océano abierto no da miedo, imagínate por un momento en alta mar agarrado a un salva vidas y flotando sin ver tierra firme por ningún lado. Estás solo y lo único que se ve es agua por todas partes. Mantén esta imagen según vayas leyendo el artículo.

1 – Hay especies en el agua que todavía no están identificadas

Aun con todos nuestros adelantos, todavía nos queda mucho por descubrir sobre nuestros océanos. Solo una tercera parte de lo que vive en el océano ha sido descubierto. Esto significa que existen muchos tipos de peces, insectos y criaturas marinas de lo que no sabemos nada. Muchas de las cosas que conocemos ya son suficiente para asustarnos, pero no tenemos ni idea de lo que todavía no conocemos. Esto puede ser mucho peor. Podría haber criaturas con capacidad de hacer cosas que no podemos comprender. ¿Cómo de grandes podrían ser?

Todos sabemos que de vez en cuando un calamar gigante aparece en alguna red de pescadores. Estos animales vienen directamente de las profanidades, donde el ser humano apenas ha podido mirar. No es de extrañar que mucha gente siga creyendo que existen monstruos marinos que de vez en cuando suben a la superficie pero luego desaparecen. De hecho, la teoría de que existe el megálodon está muy extendida. Por si no sabes que es un megálodon, es un tiburón blanco pero cinco veces más grande.

2 – ¿Tiene fondo el mar?

El océano es muy profundo. Nadie ha estado en el fondo porque simplemente no se puede hacer. Lo más profundo que ha llegado un ser humano es de algo más de 10 kilómetros, y con submarinos especiales bien presurizados y protegidos. Según se va bajando al fondo del océano la presión se hace insoportable. Llegados a un punto la luz ya no puede penetrar en el agua y la oscuridad lo invade todo. Hablamos de la negrura total, donde las únicas luces las emiten ciertas criaturas que tienen la capacidad de generar cargas eléctricas. No sabemos nada de lo que hay más abajo porque no tenemos los medios para investigarlo.

Estas limitaciones son muy claras y de hecho solo hemos explorado el cinco por ciento del agua que nos rodea. Solo conocemos la superficie de estas grandes masas de agua. En pleno siglo XXI seguimos sin saber apenas nada de las aguas de nuestro propio planeta.

3 – No podemos ver los peligros venir

Puede que una de las cosas que más asuste estando dentro del agua es que no sabemos lo que hay debajo. Si ya es suficientemente difícil en tierra preveer algunas veces el peligro, imagina con el agua al cuello y con poca visibilidad. Incluso cuando vamos en barco o en un helicóptero, solo se puede ver lo que hay en la superficie del agua. Dentro del agua necesitamos todo tipo de equipamiento para ver de una forma decente. Bajando más de la cuenta incluso esta visibilidad se pierde. Somos muy vulnerables en este medio y lo sabemos. Cualquier cosa puede aparecer de la nada y poco podemos hacer para defendernos.

4 – Hay versiones marítimas de animales terrestres que dan más miedo

En tierra firme no tenemos animales tan aterradores como los tiburones, pero tenemos algunos que realmente asustan. Tenemos todo tipo de arañas, serpientes, escorpiones, etc. Pues en el océano tienen exactamente lo mismo. Existen versiones marítimas de cada uno de los animales que más nos asustan. Estas criaturas nadan mucho mejor que nosotros. En tierra saldríamos corriendo o nos pondríamos a salvo. Si estamos en el agua solo podemos desear llegar al barco o la orilla antes de que lo que sea nos ataque.

5 – El océano tienes sus propias leyendas urbanas

El mar tiene sus propias historias terroríficas y no es para menos. Es un cementerio de viejos exploradores, piratas y guerras navales donde han muerto un incontable número de personas. Eso sin contar las desapariciones, ahogamientos y ataques de animales marinos. ¿Te suena el monstruo del lago Ness o las sirenas? Son algunos ejemplos de cómo las leyendas urbanas se pueden establecer en zonas con agua. Las historias que han ido pasando en generaciones de pescadores y marinos son otro ejemplo de que el océano puede ser un lugar aterrador.

Si también tenemos en cuenta de que el océano está lleno de cuerpos muertos, ya tenemos otra razón para no bañarnos en alta mar. El océano se ha llevado muchas vidas y se ha quedado con los muertos. Los naufragios son un claro ejemplo de que es muy difícil recuperar los cuerpos de las víctimas. Uno de los motivos es que un cadáver aguanta poco tiempo en el agua.

6 – La zona de medianoche puede ser un lugar muy siniestro

Una de las partes más oscuras en el océano es la llamada zona de medianoche. Se refiere a la parte donde la luz del sol ya no puede llegar. Es tan oscura que no muchas especies pueden vivir ahí. De esta parte del océano sabemos muy poco y tampoco sabemos a ciencia cierta que criaturas habitan. Los animales que viven en esta parte tienen un aspecto que parece sacado de una película de terror. Se han adaptado a poder vivir en esta hostil zona aunque en zonas más profundas no tenemos idea de lo que nos podemos encontrar.

No hay comentarios

Dejar respuesta