Puede que unos de los genocidios menos recordados se el conocido como los campos de la muerte en Camboya. Los campos de Camboya vieron la muerte de millones de hombres, mujeres y niños. No solo fueron ejecuciones sino auténticas aberraciones contra la humanidad que todos deberíamos recordar para que estas cosas nunca vuelvan a pasar. Para hacerlo todo más terrorífico aún, el gobierno camboyano fue apoyado por los aliados al principio debido a la guerra de Vietnam. El dictador Pol Pot tenía una enfermiza visión de un mundo dedicado a la tierra y al cultivo. Cualquier señal de tecnología moderna era vista como una traición.

El simple hecho de ser sospechoso de tener conocimientos fuera de la agricultura, era una garantía de culpabilidad. Esto significaba en la mayoría de los casos una condena a muerte. Los métodos de ejecución eran terribles para causar el terror entre la población. Era una forma de avisar de lo que esperaba al que no acatara las normas de Pol Pot. Se usaban bayonetas contra los bebes y niños, algunas veces golpeándolos contra los árboles. También se usaban las propias herramientas de los agricultores para ejecutar sospechosos. En algunos casos simplemente se quemaban a la gente. Esto solo son algunos ejemplos. Todas estos muertos acababan en enromes fosas comunes, lo que se conoce como los campos de la muerte.

1 – El año Zero antes de los campos de la muerte

Como se ha dicho, una de las metas del dictador Pol Pot era eliminar la enseñanza de la tecnología moderna. Por ello quiso hacer un “reseteo” en su país donde todo empezaría desde el principio. Lo dio a conocer como “año cero”. Por un lado empezaba una nueva era para Camboya y por otro la idea era comenzar en un punto sin tecnología ni posibilidades de aprender.

Obligó a la gente a que dejara las ciudades y que fueran a granjas comunitarias. No había opción de negarse. Los que no quisieron hacerlo fueron ejecutados. Muchos murieron por el camino por las malas condiciones y el cansancio. Uno de los problemas era que mucha gente de ciudad no tenía ni idea de cultivar cosas, y esto llevaba a terribles hambrunas. Las enfermedades e infecciones también eran un problema debido a las condiciones poco higiénicas.

2 – El centro de reeducación S-21

La escuela llamada Tuol Sleng fue transformada y convertida en lo que se llamó S-21. Se trataba de un lugar donde se torturaba y reeducaba a la gente para servir al gobierno de Pol Pot. Mucha gente no salió con vida de esta “escuela” de reeducación. Básicamente se sometía a los cautivos a diferentes torturas físicas y psicológicas hasta que confesaban alguna información y juraban fidelidad al líder. Por desgracia, la reeducación la mayoría de las veces acababa en ejecuciones y su posterior traslado a los campos de la muerte.

3 – El siniestro uso de pesticidas

Los pesticidas son igualmente peligrosos para el hombre y algunos más que otros. El DDT ha sido uno de los más usados en el pasado y Camboya no fue una excepción. Sin embargo, no lo usaban solo para las cosechas. Lo usaron como una macabra arma en los campos de la muerte. La que hacían era rociar con este producto las fosas comunes. De este modo, si alguien había sobrevivido y quería salir arrastrándose de la fosa se envenenaría. También servía para tapar el olor de los cadáveres. De esta manera se aseguraban que de una forma u otra, nadie sobrevivía en las fosas.

4 – El árbol de la muerte

Esta quizá sea la sección más terrible del artículo. La idea del gobierno de aniquilar cualquier persona que fuera contra las ideas del estado llegó a extremos inimaginables. Incluso la matanza de niños fue una de las estrategias usadas. Esto se solía hacer como parte de la tortura de los padres y les hacía ver como mataban a sus hijos. La forma de hacerlo era agarrar de los pies a los más pequeños y golpearlos contra un árbol. El árbol de la foto fue uno de los más usados para realizar estas ejecuciones y ahora queda cómo símbolo de lo que pasó.

5 – Un psicópata llamado Pol Pot

Este terrible dictador del siglo XX pudo evadir la justicia a pesar de que mato unas dos millones de personas. No solo mató a su propia gente sino que mandó asesinar cualquier vietnamita que estuviera en la frontera de Camboya. Esto llevo a Vietnam a que invadiera Camboya y acabar con el poder de Pol Pot. El dictador tuvo que huir a Tailandia. Aun así siguió siendo el líder del partido comunista de Kampuchea hasta 1985.

En los años noventa fue puesto en arresto domiciliario por matar a uno de sus amigos en una discusión. Se aprovechó este arresto para reclamarle en un tribunal internacional para que respondiera por sus crímenes en Camboya. Antes de que le llevaran ante la justicia el dictador murió. Muchos creen que se suicidó para no tener que afrontar este juicio. Por desgracia muchos que instigaron a este genocidio tan terrible también se libraron de la justicia. Solo cinco personas cercanas al dictador fueron juzgadas y condenadas a cadena perpetua.

6 – Hay cientos de campos de la muerte

Camboya tiene unos cien mil metros cuadrados, lo cual lo hace un país bastante pequeño en comparación con otros. Se calcula que hay unos 200 campos de la muerte en el país. Esto hace que haya una estimación de unas 20 mil fosas comunes en total. Los que eran ejecutados eran los que tenían que cavar sus propias tumbas. Una vez terminadas, se les hacía arrodillar al borde de la fosa para su ejecución. Todo tipo de personas fueron asesinadas de esta manera, incluyendo mujeres, niños y ancianos.

7 – Las típicas torturas del régimen

En la dictadura de Pol Pot se usaban diferentes torturas que daban una idea de lo enfermo que estaba su régimen. Por ejemplo, en el centro S-21 mencionado antes se usaban camas metálicas con correas para poner a los prisioneros. En estas camas de metal se hacían todo tipo de cosas. Algunas veces se les quemaba vivos y otras se hacían vivisecciones sin anestesia. En este centro se usaba también la tortura por ahogamiento lento. Los shocks eléctricos también eran otro método muy usado para someter a los prisioneros.

8 – Siguen apareciendo huesos y trozos de ropa

Para hacernos una idea de cómo fue este horror, hoy en día siguen apareciendo huesos, dientes y ropa en épocas de grandes lluvias. Salen a la superficie y hay grupos designados para recoger estas cosas. En Camboya hay museos donde se muestran los huesos y restos de tanta gente que murió. Los restos que van apareciendo son llevados a estos museos y colocados junto a los otros. Es algo terrible para la gente ver como siguen aparecido este tipo de cosas del suelo. También es incómodo para muchos turistas, que ven en directo como hay huesos y dientes humanos en el suelo.

9 – No se habla del genocidio en Camboya

Aun habiendo museos donde se muestra lo que pasó para no olvidar este periodo oscuro, no se habla en las escuelas del genocidio. Los adultos no tienen deseos de hablar de estos hechos tan atroces. Las cosas que pasaron se han dejado de lado para las futuras generaciones. A no ser que se trabaje en uno de los museos o se estudie fuera del país, no se suele enseñar lo que pasó en la época de Pol Pot.

10 – Las balas eran demasiado caras

La administración camboyana reconoció que la munición era muy cara para malgastarla. Era más necesaria para posibles conflictos y enfrentamientos que para ejecuciones. Por este motivo no se solían usar balas en las ejecuciones en los campos de la muerte. En su lugar se usaban instrumentos agrícolas, como podían ser hachas, hoces y palos. Era más barato y el que más se utilizó. Si alguno no moría, el DDT haría el resto del trabajo en las fosas.

11 – ¿Por qué Pol Pot odiaba tanto la tecnología?

Este dictador tenía una idea clara de cómo los demás tenían que vivir. Pensaba que sería bueno para su gente si volvían a la época de nuestros antepasados. La idea era que las cosas se tenían que hacer a mano o con herramientas rudimentarias. Se llegó a tal extremo que había gente que era ejecutada solo por llevar gafas. Se pensaba que las gafas era algo del mundo moderno y relacionado con los estudios. Era así de fácil. Todo lo que mostraba una posible inteligencia iba en contra del régimen y tenía que ser eliminado.

12 – El apoyo de los aliados al régimen de Pol Pot

El partido comunista de Kampuchea se ganó el favor de los aliados al apoyar los bombardeos de las bases de Vietnam del Norte en Camboya. Su eliminación de los vietnamitas que quedaron en las fronteras consiguió el apoyo de los aliados. Esto hizo que el gobierno de Pol Pot fuera legítimo frente al mundo. Este apoyo continuó incluso cuando Vietnam del Norte invadió Camboya y mostró al mundo los horrores que habían ocurrido. De hecho el partido comunista de Kampuchea tuvo un asiento en las Naciones Unidas hasta el año 1982. La guerra de Vietnam unió los países aliados con este terrible dictador aun conociendo sus crímenes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here