Adolf Hitler es uno de los dictadores más conocidos de la historia, y también el que más se ha documentado. SE unió al  partido Nazi en 1919 y en 1921 ya era su presidente. Las ideas del nazismo eran sobre orientadas al nacionalismo y la creencia de la supremacía aria. Hitler creía en una raza aria germana superior al resto de los humanos, y tenía un gran desprecio por otras razas que consideraba inferiores. La invasión de Polonia por parte de Alemania fue lo que inició la segunda guerra mundial, lo cual fue una de las guerras más cruentas y terribles de la historia. Hitler ha quedado como uno de las personas más odiadas del mundo por lo que hizo, pero ¿qué más sabemos de este dictador? Te contamos algunas cosas de Adolf Hitler que seguro que no sabías.

1 – Espió al partido Nazi antes de ingresar

Después de estar en la primera guerra mundial, Adolf Hitler regresó a Munich y siguió en el ejército durante un tiempo. No tenía estudios ni una profesión concreta, por lo que le vino bien seguir como soldado hasta pensar en lo que iba a hacer. Consiguió entrar en la agencia de inteligencia y una de sus primeras misiones fue infiltrarse en el partido de los trabajadores alemanes (DAP). Mientras espiaba este grupo se vio atraído por su ideología anti capitalista, nacionalista y anti semita. El fundador del DAP era Anton Drexler, el cual también fundó el partido Nazi al siguiente año. Finalmente Hitler se unió al DAP y posteriormente al partido Nazi.

2 – De joven estuvo prácticamente viviendo como un sin techo

De joven Hitler no lo pasó demasiado bien. Su padre murió cuando tenía 14 años y a los pocos años su madre también murió de cáncer de pecho. Tras pasar por varios colegios intentó entrar en la escuela de bellas artes con 18 años para dedicarse a la pintura. Sin embargo, fue rechazado porque dijeron que no tenía talento. Aun así, intentó ganarse la vida con sus pinturas en Viena. No le fue bien y en poco tiempo se quedó sin dinero y recursos para vivir. En diciembre de 1909 tuvo que recurrir a los refugios para los sin techo ya que no tenía dinero para pensiones y ni siquiera para comer. De vez en cuando vendía una pintura que le permitía dormir en una pensión. Vivió durante tres años en un dormitorio público hasta que finalmente volvió a Munich.

3 – Le fue concedida la cruz de hierro

Durante la primera guerra mundial, Hitler evitó unirse al ejército Austro húngaro debido a la mezcla de razas que había. Esto fue algo que reconoció mucho después. Sin embargo, si se unió al ejército bávaro como un ciudadano austríaco. Fue enviado como mensajero en la frontera de Bélgica y Francia y la mayor parte del tiempo estuvo en la retaguardia. También participó en algunas batallas y en la de Somme fue herido en combate. También fue víctima de un ataque con gas mostaza que le dejó temporalmente ciego. Le fue concedida la cruz de hierro por su servicio durante la guerra, y es donde Hitler descubrió su amor por Alemania.

Adolf Hitler era austríaco de nacimiento y renunció a su nacionalidad en 1925 para hacerse alemán. Sin embargo, no el fue concedida la nacionalidad alemana hasta 1932, por lo que técnicamente no tuvo ninguna nacionalidad durante siete años.

4 – Es posible que tuviera el Parkinson

Muchos expertos creen que Adolf Hitler tenía el Parkinson, aparte de otras enfermedades. Durante los últimos once años de su vida sufrió los típicos síntomas de esta enfermedad tanto mental como físicamente. Algunos historiadores piensan que muchas de sus decisiones equivocadas se pueden deber a esta enfermedad.

5 – Adolf Hitler nunca visitó un solo campo de concentración

La ejecución de millones de personas en los campos de concentración nazis fue lo que se llamó el holocausto judío. Había unos 1200 campos de concentración de este tipo, donde el primero se construyó en Alemania en 1933. Al principio eran usados para albergar oponentes políticos o activistas en contra del partido Nazi. Durante la segunda guerra mundial se usaron para poner las personas que eran consideradas “no deseables”. Su labor era trabajar en la industria militar en todo tipo de trabajos. Curiosamente Hitler nunca visitó un solo campo de concentración.

6 – Fue nombrado hombre del año en 1938

En septiembre de 1938 hubo una reunión en Munich. En la reunión estuvo el primer ministro británico Neville Chamberlain, el primer ministro francés Édouard Daladier y el dictador italiano Benito Mussolini. El ministro británico Chamberlain convenció a los políticos ingleses y franceses en aceptar algunas de las peticiones de Hitler sobre algunos territorios a cambio de un tratado de no agresión. Fue llamado el “Acuerdo de Munich” y se le concedió a Alemania la región checoslovaca de Sudetenland. Esto se consideró como una gran medida para evitar una posible guerra, y por ello la revista Time puso en su portada a Adolf Hitler como hombre del año.

Más tarde se darían cuenta de que este tratado no fue suficiente para mantener la paz. Alemania siguió anexionándose territorios de Europa y el acuerdo de Munich quedó en nada.

7 – Hitler iba camino de hacerse sacerdote

Cuando Hitler tenía ocho años cantaba en el coro de la iglesia. Su madre era católica practicante mientras su padre no era creyente en absoluto. Estando en el coro pensó seriamente hacerse sacerdote y estuvo a punto de iniciar el proceso para conseguirlo. Sin embargo, con los años cambió radicalmente sus creencias. De hecho, una de las metas de Hitler era acabar con la influencia cristiana territorio alemán. Se convirtió en ateo reconocido y con una gran hostilidad contra la religión cristiana. Nunca quedó claro porque hubo este cambio tan radical.

8 – Adolf Hitler estableció leyes contra la crueldad animal

Se habla siempre de que Adolf Hitler era un monstruo asesino que fue culpable de millones de muertes. Curiosamente Hitler era un gran defensor de los animales y odiaba cualquier crueldad contra ellos. Era vegetariano y lo dejaba bien claro en cualquier evento que hubiera. De hecho, en comidas y cenas con invitados solía hablar de la crueldad que se sometía a los animales en los mataderos. Era para desanimar a que otros comieran carne. Se dice que Hitler se volvió vegetariano a raíz de una vivisección que vio de joven y que le hizo plantearse su alimentación.

Cuando llegó al poder comenzó programas para ayudar a la fauna salvaje, y también proteger a los animales de granja de crueldades. La idea era que el consumo de carne en Alemania disminuyera todo lo posible. Tampoco estaba de acuerdo con el consumo excesivo de alcohol, lo cual era algo tradicional en Alemania. Bebía ocasionalmente cerveza o vino en privado, pero quiso que la gente controlara este hábito lo máximo posible. Dejó de beber definitivamente en 1943. De joven había sido un gran fumador también, pero dejó este vicio al considerarlo un gasto inútil de dinero.

9 – Tomaba un buen número de drogas al cabo del día

No es que Adolf Hitler fuera drogadicto, sino que el médico le había prescrito varios tratamientos que incluían medicamentos donde había hasta cocaína. De hecho, uno de los medicamentos que tomaba dos veces al día tenía esta sustancia. Se ha hablado mucho de porque su médico le daba medicamentos tan fuertes. Incluso algunos piensan que su médico Theodore Morell era un agente doble que quería realmente acabar con Hitler.

Una de las cosas más curiosas que Hitler tuvo como prescripción médica no fue cocaína. Para mantenerse activo sexualmente le dijeron que lo mejor era inyectarse glándulas extraídas de testículos de buey. La testosterona en este medicamento le daría todo el vigor que necesitaría para sus relaciones personales. Lo cierto es que al estar tan medicado los últimos años, el problema de la impotencia era un efecto secundario y por eso necesitaba una “ayuda”.

10 – Fue un pionero de las muñecas hinchables

Cuando las muñecas hinchables todavía no eran conocidas, Hitler ordenó la fabricación de muñecas arias para las tropas que estaban combatiendo. Lo hizo porque había un problema de las tripas al acostarse con prostitutas en las zonas de combate. Las enfermedades venéreas eran un grave problema, siendo el sífilis uno de los peores. Durante la invasión de Francia este proyecto se tomó muy en serio para que las tropas alemanas evitaran las prostitutas francesas. En el proyecto, cada soldado tenía que llevar una muñeca hinchable en su mochila. Sin embargo, finalmente el proyecto no tuvo el éxito esperado. Esto fue sobre todo porque los soldados sentían vergüenza de llevar estas muñecas.

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